Pilares de la Educación Conductiva.
Para conseguir sus objetivos, el método de la Educación Conductiva cuenta con una serie de elementos esenciales y en algunos casos distintivos de esta manera de trabajo:
EL GRUPO:
Es uno de los elementos esenciales del método, el que lo hace ser diferente de otros sistemas de neurorehabilitación. El trabajo en grupo, tanto en niños como en adultos, supone un marco ideal para potenciar la motivación, la interrelación y la propia aceptación de la situación. El hecho de que se trabaje en grupo no significa que todos los pacientes hagan los mismos programas: las tareas se adaptan a la situación y a las necesidades propias de cada persona.
Existen diferencias en cuanto a la forma de realización de los ejercicios, el tiempo requerido, el grado de ayuda prestado, el nivel de habilidad conseguido, etc
EL CONDUCTOR - REHABILITADOR:
En la Educación Conductiva, el profesional que trabaja con los pacientes en el grupo se denomina “conductor”. Petö concibió esta profesión como específica, de ahí que precisa de una formación de cuatro años de duración, en la que se integran conocimientos de anatomía, fisiología, neurología, ortopedia, pedagogía, psicología, etc. Esta formación específica viene avalada por el Ministerio de Educación Húngaro, y es la que han recibido nuestros conductores españoles.
LA INTENCIÓN RÍTMICA:
András Petö defiende que el uso del lenguaje (verbal o no) con un cierto ritmo y cadencia facilita la acción (intención), consiguiendo una interiorización del movimiento.
En Educación Conductiva, “todo movimiento es dirigido hacia un objetivo y conlleva una cierta tarea motriz. En el nivel de la conducta instintiva, con sus estructuras elementales, estas tareas motrices están dictadas por programas innatos; durante la vida, en el nivel de las acciones complejas conscientes, estas tareas están dictadas por intenciones que se forman con la participación estrecha del lenguaje, regulando la conducta humana” (Luria, 1961).
LAS FACILITACIONES:
La facilitación es un elemento pedagógico que supone un modo de guiar mediante métodos y técnicas para alcanzar un objetivo. Las facilitaciones son todas aquellas ayudas que se ofrecen al individuo para que alcance sus objetivos: instrucciones verbales, ayudas manuales, ayudas instrumentales, técnicas, etc. El propio conductor – rehabilitador valora las posibilidades de recuperación de una disfunción concreta, y a lo largo del todo el proceso terapéutico se van proponiendo las facilitaciones oportunas, siendo lo deseable que, con el tiempo, el paciente necesite menos facilitaciones (ayudas) para conseguir sus objetivos. Según los diferentes tipos de disfunción, serán necesarias diferentes facilitaciones y éstas serán distintas para cada individuo.
LOS PROGRAMAS:
El sistema de Educación Conductiva tiene sus propias tareas motoras, cognitivas, etc,.. integradas en programas que se van estructurando y sucediendo a lo largo del proceso rehabilitador. Estos programas se diseñan de acuerdo a las necesidades de cada paciente y se desarrollan en el grupo. Se sigue una cierta rutina en cuanto al tipo de tareas en diversas posiciones, en decúbito, en posición de sentado, de pie, marcha...