Educación conductiva

Qué es la Educación conductiva

El término Educación Conductiva fue acuñado por András Petö, neurólogo, ortopeda y pedagogo húngaro, el primero en acuñar este concepto en referencia al trastorno motor y la discapacidad que, generados por lesiones cerebrales de variada etiología, pueden ser tratados mediante el aprendizaje activo de estrategias para conseguir soluciones funcionales de los problemas. Petö concede a la educación un papel fundamental en la rehabilitación del niño.

Andràs Petö entiende que las funciones alteradas o no desarrolladas, si bien no siempre es posible “recuperarlas”, gracias a la plasticidad neuronal, pueden reestructurarse y reorganizarse, y esto se realiza a través del aprendizaje. Es decir, el sistema nervioso tiene la capacidad de readaptarse y suplir funciones alteradas, y para ello se han de establecer programas de aprendizaje en los que exista una finalidad y que a la vez se integren en la rutina y actividades diarias del paciente.

Lo que empezó siendo un método de neurorehabilitación aplicable a niños con lesiones perinatales, pronto se aplicó a otras lesiones cerebrales originadas en la vida adulta. Pues los presupuestos de la reorganización cerebral son similares en estos casos. Hoy sabemos que la plasticidad neuronal no acaba en el periodo perinatal, y que el cerebro adulto tiene capacidad de reorganización funcional.

El abordaje rehabilitador que supuso este método se diferencia de otros no sólo en la forma sino en el concepto mismo de la rehabilitación. Mientras que en otros métodos, se da importancia al ejercicio motor concreto de forma pasiva y disgregada, el método Petö propone la estimulación global de funciones en orden a conseguir objetivos funcionales prácticos, con la participación activa del propio paciente en su proceso de recuperación.